“Ancho es el mundo y en él caben todos.” Alfonsina Storni
La conocí por casualidad. En un libro que llevaba por prólogo solo un poema:

Fue amor inmediato por este soneto, pero ese día al cerrar el libro, cerró también su efecto.
Más tarde (¿años quizá?) en una Feria del Libro, como “agradecimiento” por haber visitado un pabellón cualquiera, un muchacho me aplastó en la mano un folletito mal grapado. Era una selección de 3 poemas ¡Y qué poemas!, la autora: Alfonsina Storni.
Estalló entonces la fiebre. Creo que llegué a conocer cada uno de sus poemas.

Un día de esos conversando con un amigo, le he dicho:
– En algún lado he leído, “Un poeta solo puede llamarse a sí mismo como tal cuando trasciende el tema amor-desamor”. ¡Bullshit! Ok, casi todo el reducido grupo de poetas que ha logrado ganarse mis respetos, han usado los versos como armas políticas o argumento filosófico o sencillamente quisieron enfocarse en la vida cotidiana.
Pero también – le digo, continuando mi discurso – hay muchísimos ejemplos de quienes se han ganado el nombre de poetas sin cruzar esa frontera. Mira, por ejemplo, la poesía de Alfonsina Storni tiene que ser lo más intenso que he leído y ella sólo hablaba de su existencia y su forma de sufrirla.
¿Cómo se puede vivir así? ¿Cómo describir la propia senda con tanta pasión?¿Cómo te puedes entregar completa a un sentimiento tan profundo que a la vez envuelve y llena, para transmitirlo con esa fuerza sin llegar a colapsar? ¿Cómo se puede sentir así?
– Genial… – responde mi amigo muy interesado – ¿Esa no fue la que se mató?, la que le dio por tirarse al mar.
Sólo entonces me di cuenta que a Storni la conocía, pero no sabía quién era. De ella no sabía más que su obra y su nombre. No sabía si vivía o no, cuándo nació, o dónde, sus hechos eran una total laguna.
Alfonsina, su vida

Alfonsina Storni es considerada la gran poetisa argentina y, sin embargo, nació en Suiza en 1892.
Venía de una familia de clase media. Desde muy joven mostró signos de rebeldía contra el estatus quo. Tanto así que tras la muerte de su padre, a los 15 años, escapó con una compañía de teatro, viajando por toda Argentina.
Dos años después, en parte cansada de esa vida, volvió a casa de su madre y comenzó a estudiar para maestra, que era prácticamente lo único que podía estudiar una mujer en la sociedad latinoamericana de aquella época. Sin embargo, de manera autodidacta devoró toda la literatura a la que tenía acceso.
Como era de esperarse para una mujer intensa como Alfonsina, se unió a las sufragistas, realizando simulacros de voto femenino en la vía pública.
A los 19 años queda embarazada y guarda para siempre el nombre del padre del su hijo.
Imagina lo que es ser mujer, embarazada y soltera a los 19 años. Ahora imagina serlo en el 1911.
Quizás huyendo de la presión social, quizás en busca de un mejor escenario para desarrollarse como artista, se asentó en Buenos Aires.
Alfonsina nunca se casó. Predicó el discurso de que las mujeres debían dejar su vida de acomodadas amas de casa para salir a ganarse la vida, de otra manera nunca llegarían a obtener los derechos civiles y políticos que tanto reclamaban. Storni predicó este discurso, pero sobre todo lo vivió.
Storni, su obra

Ya en Buenos Aires fue consiguiendo distintos puestos de maestra. También, más adelante, trabaja como columnista de periódicos, pero sobre todo desarrolla su obra poética.
Como columnista se dedicó a criticar la infantilización de la mujer, la cual tenía un rol relegado y subordinado.
Sus escritos fueron sumamente polémicos y mal vistos por sus pares. Ya que su crítica le daba una cuota de responsabilidad a las mujeres por sus males.
Su artículo “Diario de una niña inútil” causó gran revuelo social. Y no era para menos, pues terminaba con el “los diez mandamientos de una inútil”, que entre otras cosas rezaba:
1. Cazarás novio sobre todas las cosas.
2. No ponerse la casa en vano.
3. Santificar las fiestas
4. Honrar oro y lujo…
Alfonsina fue una escritora muy prolífica, escribió poemarios, ensayos breves, artículos periodísticos y obras de teatro. Se convirtió en la primera mujer argentina en ser jurado en un Concurso de Literatura.
Fue una poetisa que supo ganarse a pulso un espacio en un universo literario dominado por los hombres. Su magnífica obra se impuso a todo prejuicio.
Me voy a dormir, el final de Alfonsina

La madrugada del 25 de octubre de 1938, Alfonsina Storni abandonó su habitación en Mar del Plata y se dirigió a la playa La Perla, donde se lanzó al mar durante una tormenta. Falleció ahogada.

Mi investigación para llenar el hueco que fue su vida, terminó resolviendo el misterio:
¿Cómo describir la propia senda con tanta pasión?¿Cómo te puedes entregar completa a un sentimiento tan profundo que a la vez envuelve y llena, para transmitirlo con esa fuerza sin llegar a colapsar?
Es simple: no se puede.
Referencias
Alfonsina Storni. (2018, 11 de marzo). Wikipedia, La enciclopedia libre. Desde https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Alfonsina_Storni&oldid=106157301
Lejtman, R. Ciclo de Biografías – Alfonsina Storni – La poeta y el mar. [Archivo de video]. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=piUXOZfcCLc
Poemas (marzo, 2018). Poemas del Alma. Consultado en: https://www.poemas-del-alma.com/alfonsina-storni.htm
Muy buena reflexión en base a alguien que yo no conocía, pero que me ha despertado interés en leer algunas de sus obras. Tremendo aporte 🙂
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