La mala idea de Thanos

A estas alturas es difícil que no conozcas quién es ese tal Thanos. Pero por si acaso, haré un pequeño resumen para dar introducción a este tema:

En la cosmología de Marvel… ¿que tampoco sabes qué es Marvel? Bueno, esta es una compañía de cómics que está teniendo bastante éxito gracias a sus películas. Estas tienen (en su primera fase) como villano principal a Thanos, una especie de dios que tiene como misión principal acabar con la mitad de los seres vivientes de todo el Universo.

Lo interesante del caso es que se nos presenta a este personaje de manera un tanto neutral, pues Thanos no es malo porque sí, sino que básicamente está enfrentado con los superhéroes. Su idea de acabar con la mitad de los seres es debido a la falta de recursos, entonces lógicamente a menos consumidores, más recursos.

Ha sido un gran atino el haber enfocado a Thanos de esa manera porque se ha granjeado una enorme marea de fans, estos piensan que es una buena idea lo que él hace. Thanos no es tan malo porque busca salvar el Universo. Entonces su enfrentamiento con los Vengadores (el grupo de superhéroes de estas películas) es básicamente una dialéctica, una cuestión de puntos de vista.

Pero el caso es que Thanos es un muy pésimo economista. Porque los recursos disponibles no son aquellos activos que pueden ser consumidos, los recursos son las ideas que se ejecutan de manera efectiva. Así que vamos a desglosar diversos ejemplos que nos muestran que Thanos quizá tenga buenas intenciones, pero es merecedor del más cruel de los infiernos:

  1. El mito de la sobrepoblación. La sobrepoblación como tal no existe. La palabra sobrepoblación se utiliza casi exclusivamente para los países pobres. Pero un país rico no se considera sobrepoblado, salvo algunas excepciones. Por ejemplo, cuando hablamos de sobrepoblación nos viene a la mente China y la India, países con miles de millones de habitantes. Antes del repunte económico de estos países siempre se decía que su pobreza se debía a que eran demasiados. Es más, hasta se ejecutaron controles de natalidad para poder aminorar el crecimiento demográfico de estos países. Sin embargo, nadie habla de sobrepoblación en el tercer país más poblado del mundo. Este es, nada más y nada menos que Estados Unidos de América. Al parecer no es la cantidad de gente lo que molesta, sino la cantidad de pobres.
  2. Los controles de natalidad como ingeniería social no funcionan. El caso es que estos controles por lo general se aplican a los pobres. Un grupo de sabios considera cuál es la cantidad correcta de hijos que los pobres de tener. Como consecuencia de eso tenemos una enorme cantidad de hombres en China que andan buscando mujer, puesto que se es más proclive a abortar hembras que varones. Además, a la hora de esterilizar a los pobres, esto se hace hacia las mujeres, lo cual es una muestra muy fea de machismo y usurpación de sus derechos humanos.
  3. Los recursos son las ideas. En el caso de Venezuela en contraste con Noruega está más que demostrado que el simple hecho de tener petróleo no te hace rico. Lo que hace rico a un país es cuando tiene ideas que maneja de una forma eficiente. Esto ya lo hablamos en un artículo anterior.
  4. A más personas, más ideas. Los inmigrantes son parte esencial en el crecimiento de un país. Son los inmigrantes quienes traen ideas nuevas, quienes tienen ganas de triunfar. Esto se demuestra por el sólo hecho de abandonar su país su cultura, y hasta su idioma para buscar éxito en otras tierras. Los Estados Unidos tuvieron un crecimiento extraordinario porque le abrían las puertas a cualquier inmigrante, así como su eslogan de “país más libre del mundo”. De manera que eliminar la mitad de su población traería consigo, además de una gran frustración en los sobrevivientes, una baja repentina en la mano de obra.

Así que lo lamento por Thanos y sus fanáticos, pero hacer el “chasquido” no salvaría el Universo de su destrucción. Lo más recomendable es administrar de manera efectiva todo lo que la naturaleza nos ha brindado.

El león quejumbroso

Érase una vez un león llamado Brayan. Este león estaba flaco y pasaba mucha hambre. Era duro para él vivir en esa sabana tan calurosa del Serengueti. Básicamente había una sola estación del año: el verano. No había por donde moverse, siempre el fuego del sol le perseguía.

Brayan tenía una amiga leona de nombre Dayana, con la cual se encontró en una de esos días calurosos. -Está caliente esta tarde.- Le dijo el león. -Siempre es el mismo calor.- Siguió diciendo Brayan mientras estaba tratando de conseguir algo de sombra debajo del árbol donde se encontraban.

Dayana, a su vez, no dijo nada. Ella por lo regular era algo callada, pero siempre escuchaba a su amigo Brayan. -Cada día estoy más delgado, se me ven todas las costillas. Estoy agotado, me habría gustado ser como las gacelas.-

-¿Como las gacelas, dices?- Le responde Dayana, sorprendida.

-Sí, como las gacelas. Ellas al menos tienen de comida toda esta yerba. No tienen que vivir al acecho de otros mamíferos para comérselos. Tienen una vida fácil.- Argumenta Brayan.

-¿Cómo que la vida fácil? Para nada me gustaría ser una gacela. Además siendo gacelas nos perderíamos de su rico sabor, y sobre todo de la carne de cebra, que es la que más me gusta.- Le responde Dayana.

-Ah las cebras, sí, esos animales rayados tan grandotes. Tú sabes bien, Dayana, que a mí me encanta esa carne. El problema radica en que son muy grandes, mientras yo apenas tengo 150 libras, una de ellas llega a 800 libras. Es como un castigo de Unkulunkulu haberme creado así.- Se queja Brayan.

En ese preciso instante pasa una manada de leonas cazadoras con trozos de carne de cebra.

Dayana las señala y le dice a Brayan: -Mira, ahí están esas cazadoras con tremendo banquete. Al menos deberías aprender de ellas. Además Unkulunku es tan bueno que nos ha proveído de cebras tan grandes para poder disfrutar de un banquete que siempre nos sobra.-

-¿Aprender qué? ¿No ves que son un grupo muy fuerte de leonas? Ellas son tan malas que no nos dieron aunque sea un poco de esos trozos de carne. Yo estoy cansado y muy delgado, no tengo fuerzas para cazar. A los dos minutos corriendo detrás de una cebra, me deshidrataría. Hasta me desmayo del sólo pensar en correr para alcanzar ese tremendo animal. Es más, imagínate que una cebra me golpee con sus patas traseras, ese sería mi fin.-

Cuando Brayan termina de hablar, su amiga lo mira con mucha tristeza, y le dice: -Te cansaste antes de correr. Estás sudando antes de que el sol te caliente. Te duelen las patadas de la cebra antes de que te golpee. Tu fin hace un buen rato que llegó, mi querido amigo.-

Dayana se va dejando a Brayan sólo debajo del árbol. Ella prefiere disfrutar del sol abrasador del Serengueti.


¿A qué edad dejamos de ser productivos?

La productividad es la capacidad de poder convertir insumos en algo útil. Estos insumos pueden ser tangibles (arroz, harina, madera, piedras), o intangibles (información, ideas, proyectos).

Para la productividad podemos tener un rango de edad diferente dependiendo de cuáles tareas nos dedicamos. Por ejemplo, en los deportes físicos es imprescindible ser joven y estar en forma para ser productivos. Lo mismo que en la mano de obra de la minería.

Pero a medida que la tecnología ha ido avanzando, aparecen trabajos cuyo requerimiento físico es menor para nosotros. Ya no es necesaria tanta mano de obra para construir edificios como lo fue hace un siglo.

Del martillo al teclado

Entonces gran parte de los trabajos actuales requieren estar sentados frente a una computadora y manipular un software. Por lógica nuestra vida productiva es mucho más larga que la de nuestros padres. Esto es así porque básicamente necesitamos de nuestra vista y las manos para completar nuestra labor diaria.

Dicho todo esto surge la pregunta ¿cuál es la fijación de nuestras autoridades de otorgar becas solamente a jóvenes entre 18 a 27 años? ¿Acaso una persona de 30 años está a punto de jubilarse? ¿Por qué las empresas se empeñan en fijar un rango de edad hasta los 35 años para contratar a alguien? ¿Acaso un hombre de 40 años es muy viejo para ser contador, ingeniero, abogado, etc?

Es compresible rangos de edad exigentes para tareas donde la juventud es parte fundamental. Pero el estar sentado frente a una computadora no constituye un esfuerzo físico importante para nadie, a menos que sufra de cierta condición.

Un anciano buscando trabajo

Quien les escribe entiende que en par de años ya no será un candidato deseable para ninguna empresa en RD, porque en la mayor parte de los casos las ofertas vienen así:

¿Es necesario ese rango de edad para un trabajo de oficina?

Existe un culto a la juventud que al parecer no tendrá fin en todos estos años. Lo chistoso es que si eres joven pues te consideran inmaduro y estereotipado según la moda de la época. Pero basta con llegar a cumplir 30 años para considerarte desfasado. ¿Entonces qué hacemos?

Lo peor de todo esto es que esos pensamientos son motivados tanto por las entidades públicas encargadas de becas, y también las empresas y su fijación en contratar gente muy joven. Porque la cuestión en sencilla: te quiere joven para pagarte menos.

Las personas mayores de 40 también pagan impuestos, los mismos que se utilizan para otorgar becas. No es plausible discriminar a una persona en función de su edad, cuando ésta lo que desea es ser productiva. Es hasta irónico que un país que tuvo a un octogenario como presidente se dé el lujo de echar a un lado aquellos que se encuentran la flor de su adultez.

¿Cómo hacerse un cambio de sexo?

Una “L”

En un artículo anterior denunciaba la práctica de hombres transexuales que se han dedicado a usurpar el lugar de la mujer. En primera instancia, tal afirmación parece ir en contradicción con la postura mostrada en este blog acerca de la no discriminación hacia los homosexuales.

Pero esta vez lo que busca el presente artículo es ir en defensa de la mujer. No debemos inclinar la balanza tan a favor de un grupo por el hecho de ser una minoría rechazada.

Una “G”

La no discriminación ha llevado a la creación de un tercer sexo. Así los que no se sienten identificados como hombre o mujer pueden incluirse. Hasta existe el planteamiento de que sea el niño quien, a cierta edad de razonamiento, elija su género.

Eso significa que si alguien, a pesar de tener un pene se siente ser una mujer, entonces elegiría que en los documentos oficiales sea identificado como tal. Es más, las personas que le rodean estarían en la obligación de referirse a él con términos femeninos. Todo eso obviando la enorme evidencia que demuestra que es un hombre. Resulta que hemos confundido cuestiones referentes a la atracción sexual con el género mismo.

Una “B”

Todo eso ha llevado a disparates como aquellas personas de cierta edad que desean que el gobierno le declare con 10, 20 o 30 años menos por el simple hecho de que ellos no se sienten identificados con su “edad natural”. No es de sorprender que estas personas usan los mismos argumentos que los “queer” para querer obligarnos a todos a aceptar su sinrazón.

Extirparse el pene para ponerse una vulva no hace que nadie sea una mujer. Porque las diferencias entre género son mucho más profundas y marcadas que un simple tema de genitales, barba, cintura, etc.

Y todas las letras del alfabeto

Hay un argumento que demuestra el sinsentido de los cambios de género. Es el siguiente: hay un hombre que se ha hecho las cirugías correspondientes para convertirse en mujer. Un arqueólogo, varias décadas más tarde, descubre los restos de ese hombre. Cuando hace los estudios para determinar su sexo, ¿acaso tendrá como resultado que este fue una mujer?

Entonces vamos a llamar las cosas como son, y no confundir el principio de la no-discriminación con posturas que van en detrimento de un grupo que ha sido usurpado.

Justicia sólo para el delincuente

Vamos a ser francos: ¿en el mundo hay más delincuentes que bienhechores? ¿Existen más ladrones que trabajadores? ¿Acaso hay más asesinos que personas pacíficas?

Las malas acciones, al parecer, están destinadas a tener una mayor repercusión que las buenas acciones. Y esto se debe, en gran parte, a nuestro principio de conservación. Sucede que muchas buenas acciones pueden mantenernos con vida, pero basta una mala acción para perderla.

Malas noticias por doquier

Los noticieros siempre están empapados de titulares de muertes, actos de corrupción, pifias de famosos, etcétera. Esto no tiene nada de malo, sólo que hay que evitar que tanta información sobre hechos negativos empañe nuestra visión del mundo.

Viendo todo lo anterior, nótese que el aparato represivo del Estado, que llamamos “sistema de justicia”, sólo se enfoca en castigar al criminal. Pero en un estrado no se le da un premio a un padre que haya trabajado muy duro para sacar adelante a sus hijos.

“Justicia” no es enfocarse solamente en castigar, sino también es necesario premiar. No es justo que, en caso de que un ciudadano tenga 20 o 30 años conduciendo su vehículo decentemente, el Estado no haga notar su presencia salvo que este infrinja alguna luz roja de un semáforo.

El delincuente a la cárcel, el bienhechor al resort

El bien no debe hacerse solamente por que sí. Porque ¿qué puede tener de malo hacer cosas buenas para ganarse un premio? Observen que la pena de muerte ha sido erradicada de la mayor parte de los países, porque a pesar de parecer una fuerte amenaza para no cometer crímenes, ha sido ineficaz para desanimar al delincuente.

Vamos a inventarnos una “pena de vida”, donde quien más contribuya a la sociedad se le conceda un premio en efectivo, o una casa, o un carro. También pintemos la toga de los jueces de rojo. Y que a cada final de una sentencia, en vez del mazo, suene un chipote chillón.

Cuando la mayoría es un disparate

La mayor parte de nuestros lectores son de Latinoamérica, así que compartimos más o menos los mismos problemas. Es fácil identificarse con frases como “los políticos son corruptos”, “el presidente es un mentiroso”, “el Estado es una mafia”, etc. La mayoría de los latinos sufrimos el flagelo de la corrupción.

También es interesante ver que todos los países latinoamericanos, con excepción de Cuba y Venezuela, son países “democráticos” (así entre comillas). Lo que significa que aunque hayan sólo dos que componen una dictadura, los demás tienen un sistema democrático defectuoso.

Pero ¿qué hace que nuestros sistemas democráticos estén carcomidos por la corrupción? En este caso vamos a centrarnos a analizar la forma misma de esta cosa que llamamos “democracia”.

La democracia es aquel sistema político que le atribuye el poder al pueblo. O sea, que en vez de que haya un rey, faraón, káiser, cacique, etcétera, el soberano es el pueblo. Al menos eso es lo que siempre se nos ha planteado.

Pero ¿es cierto que el pueblo es soberano en nuestra democracia? Para esto veamos en qué consisten unas elecciones: cada 4 años, o 6 años, el pueblo se reúne a votar por un partido político para que este gobierne.

Tomando esta premisa, ¿dónde está la soberanía del pueblo? ¿No es el partido electo quien realmente será el soberano? Sea por mayoría simple o absoluta, en las elecciones la mayoría del pueblo elige a una minoría para que gobierne sobre la totalidad de las personas.

Con un sistema así es obvio lo que va a suceder: esa minoría se convierte en el azote del resto de la población. No hay ninguna “soberanía del pueblo” en un sistema así. Se les hace un llamado a todos los ciudadanos, cada cuatrienio, para que elijan a unos candidatos políticos.

Represión contra la minoría

Visto esto, las elecciones básicamente son una especie de circo donde a los ciudadanos se les hace creer que tienen el poder de elegir. Pero cuando comparamos esto con una monarquía absolutista, entonces no nos queda de otra que quedarnos con la democracia.

Pero a ver, se toma en consideración la minoría elegida por la mayoría para gobernar sobre la totalidad de la población. Ahora bien, ¿qué hacemos con la minoría restante que ha votado por otros candidatos? Bueno, a esta minoría no le quedará de otra que aguantarse hasta que termine el periodo de gobierno para apostar de que al fin su opción salga ganadora.

Lo más risible de nuestros sistemas democráticos es el caso del parlamento o congreso. Estos existen bajo la premisa de que son “representantes del pueblo”. Se asume de que usted, querido lector, necesitas de un representante para que vele por tus intereses. Los resultados de un sistema así son más que obvios.

Cualquiera diría que considerar la opinión sobre cada ciudadano respecto a los recursos del Estado es una labor logísticamente imposible, y que es por eso que necesitamos representantes. Pero tal afirmación resulta confusa, porque es como decir que para que la democracia funcione, entonces necesita hacerse menos democrática, confiriéndole el verdadero poder a unos cuantos legisladores.

La democracia entonces, resulta ser un sistema extraño. Porque no se busca que haya más participación de los ciudadanos respecto a los bienes públicos. Sino que el Estado se convierte cada vez más en una máquina centralizada.

Es más, el inquilino del palacio nacional es una especie de huésped que, como sabe que todo eso que ha conseguido será por un cierto periodo de tiempo, busca extraer por todos los medios posibles los recursos que a sus manos han sido confiados. Esto aplica, lógicamente, a los congresistas, ministros, y demás personas en cargos públicos.

La democracia, al menos como la entendemos los que vivimos por estos lares, no funciona. Sólo tome en cuenta que de los diez países con mayor índice que desarrollo humano, 4 son monarquías:

  • Noruega, Haral V
  • Australia, Isabel II
  • Suecia, Carlos XVI Gustavo
  • Países Bajos, Guillermo Alejandro

El menos malo de los sistemas políticos

Y claro, muchos dirán que estos países tiene un primer ministro, que es quien está a cargo del poder ejecutivo. La gente vota por este, y su rey muy raramente se inmiscuye en asuntos políticos.

Pero entendamos algo, aunque el monarca no asuma roles políticos, la cruda verdad es que la ciudadanía paga la muy lujosa vida que lleva la familia real. La democracia se queda fuera de la puerta del palacio del rey.

Quizás funcione bien un sistema así, porque en vez de tener un poder efímero, los reyes pasan sus bienes de generación en generación. Entonces tienen que preocuparse de que su país funcione, porque de lo contrario, sus hijos se las verán muy feas.

De los 6 países restantes de ese listado, hay uno que es un apéndice de una dictadura, Hong Kong. Otro es una dictadura con respaldo popular, Singapur. Los restantes tienen sistemas de gobierno tan avanzados que compararlos con los nuestros valdría para otro articulo.

Los que vienen siguiendo este blog saben que somos promotores del pensamiento crítico. Y esto implica que nos sentemos a analizar, sin ningún tipo de escrúpulos, todo lo que nos rodea. Dicho esto, nuestra crítica a la democracia no ha sido con la intención de apoyar un sistema fascista de ningún tipo.

Lo que queremos es que tengamos el suficiente espíritu crítico por abogar por más libertad. Porque eso que tenemos ahora, que llamamos democracia, no es más que un disparate.

La relatividad como falta de concepto

El ejercicio del pensamiento o el arte de filosofar es una de las herramientas que nos distinguen de los demás animales. Puede que en un futuro alguna otra especie evolucione hasta tener eso que llamamos “conciencia”. O también que al fin hayan pruebas de vida inteligente fuera de nuestro planeta. Mientras tanto, nosotros los humanos seguimos siendo la única especie con la facultad para preguntarse “¿por qué?”

De manera que para crecer como persona, debemos tener un marco filosófico que contenga ese enfoque. Porque si nuestra filosofía es decadente, obviamente seremos personas decadentes. Pero si buscamos mejorar hasta acercanos a ser un Übermensch, entonces cada día se puede convertir en una oportunidad de crecimiento.

Dicho lo anterior, es importante entender que hay corrientes filosóficas que son dignas de atacar. Pero nunca hay que hacerlo dentro del punto de vista típico de un predicador que piensa que todas las ideologías ajenas a él son malas. El hecho de criticar posturas que uno cree incorrectas es una oportunidad para mejorar las propias.

De la metafísica al relativismo

“Todo es relativo” Albert Einstein, científico, escritor de superación personal, meme de internet (sarcasmo)

Nietzsche fue crítico con la metafísica, la cual consideraba contraria a su visión vitalista. Para él la metafísica conduce a un mundo irreal, dando relevancia a nociones imaginarias. La metafísica, vista desde el nietzschianismo, reniega de la naturaleza, pone al hombre como un ser enfermo que sólo puede curarse negando su propio ser.

En el caso que nos compete, está atacar el relativismo. Pero antes de eso se hace necesario crear un marco teórico para entender esta corriente filosófica. También es de importancia saber cuál es nuestra corriente propia. Pero también podemos hacer como muchos, que se definen mediante la crítica a su adversario.

El relativismo puede tomar diferentes definiciones, como son:

  • Marco conceptual que considera que todo es relativo.
  • Corriente filosófica que afirma que la verdad es subjetiva.

Podemos quedarnos mientras tanto con estas dos. Y a medida que vayamos desarrollando este tema, podemos agregar más.

Esto no es un simple asunto de conceptos e ideas, sino que ha tenido repercusiones muy serias en el mundo. El relativismo es lo que ha llevado al nacimiento de la “ideología de género”. También ha provocado que el “hamparte” se apodere de los museos artísticos.

Cuando los conceptos no son más que masilla

“Todo es relativo” es una contradicción en sí misma

Una de las cosas horribles del relativismo es que ha llevado a que hayan hombres usurpando el lugar de la mujer. O sea, aunque un relativista se muestre como defensor de la mujer, para él es perfectamente justificable que un transexual participe en concursos de belleza, o en competencias deportivas femeninas.

Del relativismo se alimentan los que promueven el lenguaje inclusivo, con su respectivo “todos y todas”, “ciudadanos y ciudadanas”, “presidente y presidenta”. O lo que es peor aún, el “todes” o “nosotres”.

El relativismo es una negación al pensamiento, a conceptualizar. Pues claro, si los conceptos son todos relativos, donde todo es lo mismo, donde todo es nada, entonces es innecesario filosofar.

Si todo es música, entonces ¿para qué usamos esa palabra? También si afirmamos que todo es arte, ¿para qué esforzarse en pintar como Goya? O si los géneros son construcciones sociales ¿por qué sólo las mujeres pueden ser reinas de belleza? Si la libertad es relativa ¿da igual una democracia que una dictadura?

Por todas esas cosas es necesario tener una definición clara de qué es la verdad, la realidad y lo real. Pero, para no extendernos demasiado, continuaremos en este artículo.


El sinsentido de Lynch

¿Qué hace que una obra de arte sea considerada como obra maestra? ¿Es necesario tener un guión coherente para que una película sea buena? ¿Debe haber un final lógico en una escena que explique todo?

La obra de Arthur Conan Doyle, Sherlock Holmes es impactante porque el protagonista siempre busca un sentido lógico para las pistas que hay a su alrededor. Este detective desvela cada detalle, cada aspecto del delincuente conectando cada punto por más dispar que parezca. Tanto a Watson como a nosotros sólo nos queda maravillarnos ante tanta coherencia narrativa.

Ya he mencionado a un anime, Naruto. Pero hay otra obra que aunque es más corta, es por mucho, una de las obras japonesas más sorprendentes de los últimos años: Death Note. Aquí cada frase, cada componente, cada escena, prácticamente todo está bien pensado. Sólo nos queda quedarnos boquiabiertos ante la genialidad de Ligth Yagami y L.

Érase una vez en el oeste es una vaquerada que tiene un metraje extenso, algo lento para nuestra época. Aquí un personaje algo despreocupado al final demuestra por qué hace todo lo que hace.

Lo mismo sucede con Testigo de Cargo, donde todos los puntos van confluyendo al final para un fin lógico. Los buenos no son tan buenos y los malos no lo son tanto en esta obra magna del cine en blanco y negro.

Cuando lo ilógico es molestia

Por otro lado, cuando una película se considera mala, lo primero que se toma en cuenta es su falta de sentido, sus incoherencias. Estas fallas son muy frecuentes en el incipiente cine dominicano. Pero también podemos ver muchas fallas y tonterías en películas muy criticadas como las del nada sublime Adam Sandler.

Al parecer, es mejor seguir viviendo en el mundo lógico de finales lógicos en filmes como La Isla Siniestra o Sexto Sentido. Pero…

¿Qué pasa cuando no se necesita ni sentido ni coherencia para que una obra sea excelente?

Resulta curioso que en la pintura y en la música sea muy habitual el surrealismo y las abstracciones. Pero estas cosas están casi ausentes en el séptimo arte. Hasta en los videojuegos tenemos ejemplos claros de surrealismo. Como en la saga de Mario.

Estamos hablando de un fontanero, el cual tiene que rescatar a una princesa, la cual un dragón tiene encerrada en su castillo. Si este fontanero toma una flor, entonces puede lanzar fuego. Si toma un hongo, el fontanero se pone gigante. Tiene que aplastar tortugas gigantes y goombas. Vaya usted a saber qué rayos es un goomba.

Sobre abstracciones hay muchas, un ejemplo claro de eso es Tetris. Formas cuadradas que van descendiendo, si forman una línea horizontal de orilla a orilla estas desaparecen, pero si dejas que se formen horizontalmente puede perder.

Pero, por alguna razón, cuando una obra lleva narrativa, no nos gustan las incoherencias. Pero si Enrique Bunbury le canta a un duende que lo invita a soñar, para más adelante sentir que su habitación se pone más pequeña, para luego decirte que sientes que nada puede tocarte…

Y de repente aparece David Lynch. Te dice que no, que una película no necesita tener un típico final que explique todo. Lynch, con su obra, nos dice que la vida es más parecida a Mullholand Drive que a Los Sospechosos Habituales.

Una metáfora del sinsentido

La vida no sólo es un sueño, sino más bien una mezcla de tus sueños, los míos y todos los demás. Estos sueños se entremezclan, se superponen, se alejan y vuelven a juntarse. La vida es una oda al absurdo, tal como lo es la mítica escena del Club del Silencio.

Hacemos mil planes, pero la vida se encarga de desbaratarlos, o de moldearlos a su antojo. Los retrasa, aunque otras veces los adelanta. Pero nos empecinamos, como el personaje de Brat Pitt en Los Siete Pecados Capitales, a buscarle un sentido a todo lo que nos rodea.

Pero esa es la dulzura de la vida, su carencia de sentido nos grita que es a nosotros, de manera individual, que nos confiere la potestad de encontrarle un sentido. Aunque de un día para otro despertemos siendo una persona totalmente diferente, como en Carretera Perdida, no sería momento para lamentarse, sino para seguir adelante.

Por un lado está Kant, con su bastante razonada Crítica de La Razón Pura. Pero siempre habra un Nietzsche y sus contradicciones de Ecce Homo. Por un lado tendremos el mainstream hollywoodense, mientras que por el otro estará el Terciopelo Azul.

“Todos los extremos son malos” reza la sabiduría popular. Pero ¿qué decimos de la falta de extremos? ¿Es buena? ¿No les suena esto a mediocridad? Ah, entonces viene José Ingenieros y su crítica al Hombre Mediocre.

Finalmente, al menos los taoístas entienden que los extremos no son mutuamente excluyentes, que más bien se complementan para balancear el Universo. Es como si Twin Peaks, a pesar de haberse filmado antes, fuese el complemento de Breaking Bad.

Naruto vs El Test de Bechdel

El cine es una de las artes que más despierta mis pasiones. Mis gustos por las películas van desde Charles Chaplin hasta David Lynch, desde Hollywood hasta el cine independiente francés. Puedo disfrutar de la poesía que emana clásicos como Rashomon, hasta la intrepidez del metraje de Memento.

He leído foros, críticas y ensayos acerca de cientos de películas. Algunos de ellos le hacen justicia a verdaderas obras de arte, otras no pasan de la simple acusación de “sobrevalorada” o “subvalorada”, dependiendo del gusto de su autor.

Pero un día tomé una tabla de surf virtual y descubrí un sencillo test de un artículo de Wikipedia. Ni idea de cómo llegué hasta ahí, pero que a la vez me puso a pensar. Se llama El Test de Bechdel:

  • Aparecen al menos dos personajes femeninos.
  • Estos personajes se hablan una a la otra en algún momento.
  • Esta conversación trata de algo distinto a un hombre (no limitado a relaciones románticas, por ejemplo dos hermanas hablando de su padre no supera el test).

Es menester aclarar que las reglas mencionadas no analizan la calidad de la película. O sea, que una película no pase esta prueba, no significa que sea mala. Lo que sí significa es que las mujeres son infra-representadas en dicho filme.

Bechdel no es sólo Bechdel

El caso es que resulta alarmante la enorme cantidad de películas que no superan el Test de Bechdel. Y al igual como pasa con los negros, homosexuales, o cualquier otra minoría o gente considerada “vulnerable”, básicamente se presenta un sólo personaje con estas características. Algo así como un relleno para que las mujeres/negros/gays no se quejen.

Ya en otro artículo Pamela nos estuvo hablando de la manera como las mujeres han sido representadas en la literatura antigua. Pero hoy les traigo un ejemplo más reciente y que pertenece a un país bastante desarrollado: Naruto, un anime.

Para los que no estén familiarizados con este anime, bueno, con el anime en sentido general, les adelanto que no será necesario que detengan su lectura hasta aquí. Porque esto no tratará de un resumen de la obra, sino de la forma como están representadas las mujeres en esta historia ficticia.

Naruto pertenece al Equipo 7. Este está conformado, aparte del protagonista, de Kakashi (su maestro), Sasuke (la contraparte de Naruto) y Sakura (la chica).

Nótese lo típico que es conformar equipos donde haya sólo una mujer, o un sólo negro, o un indio, o cualquier otro grupo minoritario. Algunos dirían que las mujeres no son un grupo minoritario, porque son mayoría. Bueno, esto también aplica para los indios, los cuales pasan de 1,000,000,000 de personas. Pero lo “minoritario” es en su calidad de “vulnerable”:

  • El trío Galaxia eran dos hombres y una mujer.
  • Los 4 Fantásticos están conformados por 3 hombres y una fémina.
  • La fuerza G eran 4 hombres y una mujer.

Y la lista sigue.

Naruto desde Bechdel

Pero volviendo a Naruto, hay una escena icónica donde está el Equipo 7 presentándose para conocerse. Kakashi, el maestro les pregunta sus nombres. Naruto, un chico risueño y muy extrovertido vocifera cosas como que le gusta el ramen y que quiere ser Hokage. Sasuke, el chico sombrío dice con muy poca expresión que no loe gusta nada, que básicamente quiere asesinar a cierta persona.

Cuando llegamos a Sakura ella dice que está enamorada de alguien. A estas alturas sabemos que se refiere a Sasuke. Ahí sabemos que el leitmotiv de este personaje está directamente ligado a un personaje masculino. Sakura no existe por sí misma, no tiene una motivación para ella misma, sino para Sasuke.

Es interesante notar que aunque Naruto está interesado en Sakura, este no menciona nada al respecto al momento de su presentación. Pero Sakura está muy emocionada al tener a Sasuke, su amor platónico a su lado.

Otra demostración de que Naruto no pasa el Test de Bechdel es Hinata. Una chica ultratímida que está obsesionada por Naruto. No recuerdo una sola escena donde ella aparezca sin decir “Naruto-kun”.

Hay un único capítulo en todo este anime dedicado a la pelea entre dos mujeres. En este caso Sakura e Ino. Pues este capítulo tampoco pasa el test de Bechdel porque una y otra vez se reiterea que estas dos están enamoradas de Sasuke, y esa rivalidad es lo que enciende el furor entre ellas.

Quizá Sunade pasa el test

Más adelante hay un intento por nivelar la situación entre Hokages. Para que me entiendan, un Hokage es el jefe de la aldea. Sólo puede haber uno por vez y es un puesto vitalicio, como una especie de Papa, por decir algo.

Pues han habido 4 Hokages y el 5to al fin es una mujer. Pero vamos a ver, con 5 Hokages y que al fin haya un 5to mujer no podemos hablar de balance, todavía el conteo continúa 4-1.

Sunade, la cual es la 5ta Hokage tiene motivaciones que quizá pudieron salvar a Naruto de pasar el test de Bechdel. Aunque ella estuvo enamorada de alguien, este murió. Entonces ella se dedica a los juegos de azar.

Quizá sí superaron el Test de Bechdel cuando Sunade se preocupa por enseñarle sus técnicas a Sakura. Que yo recuerde, esto no lo hace con la intención ulterior de ganarle a los hombres.

Aunque hay más mujeres en este anime, las cuales ninguna pasa el test de Bechdel, hay una en particular que, desde el punto de vista del test es la más indeseable de todas.

Karin, el peor ejemplo

Karin también estuvo enamorada de Sasuke. Hubo un capítulo en el cual ellos estaban peleando con un enemigo. El enemigo la tomó como escudo, pero al final Sasuke la atravesó con un poder para al final matar a su contrincante.

Más adelante cuando Karin es resucitada resulta que sigue enamorada de Sasuke. Todo eso a pesar de que sabe que él la había asesinado.

Esa actitud de Karin, a mi entender, echan por el suelo todos los intentos del autor de darle un buen lugar a sus personajes femeninos. No importa que haya una sola Hokage mujer, no importa que Sakura quiera superarse por superar a Naruto y a Sasuke. Es increíble, pero muy cierto que en centenares de capítulos haya sido tan baja la representación de la mujer.

De manera que no es sólo en una hora y media de metraje de película donde podemos ver el enorme descuido que hay respecto a la mujer. Sino en el anime, en este caso el shounen que por lo regular contiene una multitud de capítulos.

Por cosas así es necesario seguir difundiendo la igualdad de derechos y el pensamiento crítico. Así dejaremos de ver que sea al negro al primero que asesinen en una película de terror. O ver que un indio nunca termina de aprender a hablar inglés. O que las mujeres sean básicamente un premio para el macho alfa.

Las ventajas de ser imbécil

Tengo un amigo al cual le sobra el talento artístico. Es escultor, pintor, herrero, cantautor, escritor, diseñador gráfico, etc. Y todo eso le sale bastante bien.

Como escultor y herrero, sus obras son dignas de los mejores. Siendo escritor, sus cuentos fluyen como río de modo que son cómodos de leer. Como diseñador gráfico, sus imágenes no tienen nada que envidiarle a un profesional. Y como cantautor, sus composiciones están a la altura de un Facundo Cabral o un Silvio Rodríguez.

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